El partido judicial en campaña: cita a Boudou a juicio, antes de las elecciones de octubre.

El tribunal oral deniega los pedidos de la defensa. El juez Pablo Bertuzzi en campaña. Otra vez las empresas off shore. Boudou pide que se rastree el dinero. A juicio sin permitirle presentar sus pruebas.

Como lo vienen haciendo hace años, la “justicia” pone en escena juicios cuya difusión mediática es parte central de la campaña. Está apuntada a los ciudadanos desprevenidos que sólo miran ese costado de la realidad, induciéndolos a votar en contra de “la corrupción”. El seguimiento de estos “juicios” requiere un alto sentido crítico de la información que se propaga por los medios más poderosos. Para poder entenderlos requiere tomar una posición crítica, cuestión que el lector o espectador promedio no lo hace. El  poder lo sabe y usa esa debilidad para sumar votos de los que votan “en contra de” y no a favor de alguna propuesta.

En el diario Página 12 aparece hoy un artículo donde Kollman desmenuza la información sobre el caso Ciccone, y donde queda claro cómo se arman causas y cómo son aprovechadas por los medios para establecer una cuestión predominante en la “opinión pública”. Aquí un resumen del informe de Kollman, que puede leerse completo desde el link al pié de esta nota.

En la causa Ciccone, en la que Amado Boudou está acusado por supuesto cohecho y negociaciones incompatibles, la defensa del ex vicepresidente pide que se investiguen las entradas y salidas de dinero de la firma que compró la imprenta.

El tribunal oral deniega los pedidos de la defensa

La defensa del ex vicepresidente Amado Boudou, encabezada por Eduardo Durañona, insistirá esta semana en que se haga una pericia sobre el origen de los fondos con que la compañía fantasma The Old Fund financió la compra y los movimientos de Ciccone Calcográfica. La presentación se hará ante el Tribunal Oral Federal (TOF) número 4 que, según la defensa de Boudou, viene denegando casi todas las pruebas pedidas.

El juez Pablo Bertuzzi en campaña

Lo que alega el ex vicepresidente es que él nunca fue dueño oculto de Ciccone, sino que lo fue Raúl Moneta, financiado por el banquero Jorge Brito, y que eso se probaría mostrando cómo fueron las entradas y salidas de dinero en The Old Fund. Por ahora, el tribunal es ampliamente desfavorable al ex vicepresidente, en especial a partir del juez más vinculado con el Gobierno, Pablo Bertuzzi, quien impulsó que el juicio se inicie el 3 de octubre, en plena campaña electoral.

Otra vez las empresas off shore

El instrumento para comprar y financiar la imprenta fue la empresa fantasma The Old Fund, cuyos accionistas y financistas ocultos aparecían en sociedades de Holanda, Uruguay, el paraíso fiscal norteamericano de Delaware y de Nueva York. El juez Ariel Lijo, que instruyó la causa, sostiene que Boudou estuvo detrás de estas compañías ficticias y que se quedó con la empresa.

Boudou pide que se rastree el dinero

Boudou niega ser el dueño de The Old Fund y, en cambio, pide que se rastree el origen del dinero. El ex vicepresidente sostiene que hubo un acuerdo entre Vandenbroele y Reinwick para refinanciar a Ciccone y que los que pusieron el dinero y se quedaron con la empresa fueron esencialmente Moneta y Brito. Por eso es que se pide la pericia sobre los fondos de The Old Fund. La defensa de Boudou señala que es fácilmente demostrable que ninguna de las sociedades le pertenecían al ex vicepresidente y que, en cambio, tenían vínculos con Moneta y Brito.

El banquero no declaró.

Además de la cuestión del origen del dinero, Boudou señala que la persona que quedó a cargo de la imprenta fue Máximo Lanusse, un hombre proveniente del Banco Macro, es decir de la empresa de Brito. El banquero fue citado a declarar a Comodoro Py como testigo, pero los abogados de los imputados no fueron notificados. Según esos letrados, Jorge Brito se desentendió, dijo que no sabía, que no conocía. Por el lado de Monetta, un préstamo decisivo para The Old Fund, sin garantías, vino de una de las empresas con las que el ex banquero compró radios en Buenos Aires.

A juicio sin permitirle presentar sus pruebas

Lo que la defensa del ex vicepresidente asegura es que lo llevan a juicio, en plena campaña electoral, sin permitirle presentar las pruebas que –según él– son de máxima importancia. Por supuesto que sus abogados aseguran que nunca negoció con la familia Ciccone, que es mentira la existencia de una reunión y que todo lo que hubo fue un cruce de un minuto en un estudio de televisión. Justamente, uno de los obstáculos es que a Boudou no le permiten citar a testigos como Ricardo Echegaray, parte de la familia Ciccone, a Lanusse y otros personajes fundamentales, porque todos aparecen en causas conexas y, si declaran como testigos en este juicio, podrían autoincriminarse. Por eso, la defensa del ex vicepresidente insiste en que las dos causas colaterales (la actuación de The Old Fund en Formosa o la intervención de la AFIP) deben ser parte de un mismo proceso.

Lo más llamativo de todo el proceso fue el apuro del tribunal, en especial el magistrado vinculado al Poder Ejecutivo, por empezar el juicio, sí o sí, antes de que la ciudadanía vaya a las urnas.

Ver nota completa en: pagina12.com.ar

Autor entrada: Airevision

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