Lo preocupante es la economía a pique, no la corrupción.

Fuga de divisas. Inflación. Inversión. PBI. Recesión. Coyuntura y expectativas.

Los medios de difusión instalaron la corrupción como eje de los problemas argentinos, sobre todo en la del gobierno que ya se fue hace 7 meses. Esto es seguido por la sociedad que lo mira en formato de telenovela y no advierte que las condiciones económicas se han deteriorado tanto y con perspectiva de empeorar, que puede costar décadas para traerla nuevamente a un estado razonable. Con una fuga de divisas alto, una inflación que no termina de crecer, con una nula inversión privada, extranjera y del estado, con un PBI en caída conforman una mezcla explosiva en la economía argentina y lo que es peor, sin perspectivas de mejora a la vista.